Time goes by (1ª parte)


El tiempo no pasa igual para todos. Tampoco pasa igual en cualquier momento. De hecho, muchos expertos opinan que el “tiempo” en sí no existe. Es una invención humana, para representar la sucesión de cambios que ocurren. Es inmaterial. Es irreal, imaginario, ficticio.

Pero… Ay, cómo nos preocupamos por esa ficción, ¿verdad? “Uy, que llego tarde al trabajo”, “ay, que no me da tiempo a comer”, “ah, que estoy a 40 minutos de casa”. Es esta convención uno más de esos elementos abstractos que nos obsesionan hasta límites ridículos.

Dado que el artículo me salía laaargo como los anuncios de antena tres, he decidido dividirlo en dos partes. En la siguiente, y tal y como prometí en mi artículo anterior, nos meteremos en la maravillosa cabeza de Adelfo. Pero hoy, vamos a ver algunas curiosidades sobre la percepción del tiempo. ¿Preparados?

 

heres_johnny_2-bQuiero comenzar volviendo a repetir lo que he expuesto anteriormente. Hay un enorme debate sobre si existe o no el tiempo. Pero se debe aclarar que no es lo mismo el tiempo, que nuestra percepción del tiempo. Aquí ya no hay dudas. Este segundo elemento no existe fuera de nuestra consciencia. Como las matemáticas, el amor, o las esperanzas de que la suegra se vaya de casa.

Así que esto es lo que deseo tratar en este artículo. No tanto el tiempo objetivamente, sino como es percibido por las personas (e incluso la percepción del mismo por parte de algunos animales), según la situación en la que estén. Influye las emociones, lo que estés haciendo, las energías que tengas… E incluso algunas enfermedades, o el estar enamorado. Por influir, influye hasta la limpieza de tus calcetines (bueno, en realidad no, pero así tengo excusa para no tener que lavar los calcetines).

Porque ya lo decía Einstein. El tiempo es relativo. Y vaya razón que tenía, ¿no?. y de parecida relatividad es nuestra percepción del mismo. Ya que esta depende de la persona, las emociones, la situación, etc. De esta forma, el tiempo se estira con los momentos en los que no hay ninguna actividad, y se acorta cuando nos lo pasamos bien.Einstein 1

Se ha investigado la razón por la que el tiempo se acorta o se alarga. Todo apunta a que se debe a la velocidad con la que funciona nuestro cerebro. No existe en él una parte específica especializada en medir el tiempo, sino que todo el sistema nervioso se encarga de esto. Aunque para “medir” largos tiempos, nuestro cerebro usa su capacidad de atención, y la capacidad de memoria.

El aparato circulatorio también influye. Cuanto más rápida sea la circulación, o más calor tengamos, más lento se irá el tiempo. Se piensa que es porque el cerebro trabaja mejor cuando las temperaturas son altas. Así que un aumento del ritmo cardíaco implica más temperatura corporal, y más actividad actividad neuronal. A mayor trabajo del cerebro, más lento pasará el tiempo.

“El tiempo pasará”. Tócala otra vez, Sam. Adoro Casablanca.

Vale. Desvaríos aparte, sigamos con lo de la circulación de la sangre. Sentirse enamorado, adormilado, triste, alegre… Todo esto también afecta. Todo lo que sea acelerar el pulso, o usar mucho el coco, hará que el tiempo nos parezca más lento. Y al contrario, bajas temperaturas o poca actividad, significa un transcurso más rápido del tiempo.

Hudson Hoagland. Admirado por algunos (pero seguro que su mujer no era uno)

Hudson Hoagland. Admirado por algunos (pero seguro que su mujer no era uno)

Es gracioso el experimento que hizo un psicólogo del siglo XX, Hudson Hoagland. Un día que su mujer estaba con fiebre, Hoagland se va un momento a comprar medicinas. Tiene la suerte de que puede volver en 5 minutos a su casa desde la farmacia más cercana. Pero, al volver, su mujer le recrimina el haber tardado en exceso. La mente de su mujer funcionaba más rápido por la fiebre, que acelera la comunicación entre neuronas. El pillín se dedicó desde ese momento a experimentar con su mujer… Y qué bien se lo pasó. Descubrió que, si bien no existe una enfermedad específica que trastorne directamente nuestra percepción del tiempo, algunas enfermedades mentales sí que alteran esta percepción. Como el Parkinson (que lo ralentiza, como la fiebre), o el Alzheimer (que lo acelera, al no tener recuerdos con los que contrastar).

Y también descubrió lo que te puede calentar la cabeza tu parienta si la usas de cobaya. Niños, no hagáis esto en casa.

tiempo y sueñoY también debo hablar de nuestra percepción a la hora de echar una cabezadita. Por supuesto, la percepción del tiempo se altera cuando dormimos. Pero esto es debido, principalmente, a que no somos conscientes. No solamente nuestro cerebro funciona a velocidades diferentes, sino que no podemos usar la memoria para contrastar. Pero ojo al dato: no siempre se nos hace más corto el tiempo al dormir. ¿No os ha pasado nunca que os quedáis dormidos, y os levantáis pensando que ha pasado mucho tiempo, cuando solo han pasado cinco minutos? Bueno, es que depende de la fase de sueño en la que uno se encuentre. Pero eso querría exponerlo en otro artículo.

Tampoco vivimos el tiempo de la misma manera toda nuestra vida. El calendario avanza más deprisa conforme crecemos y envejecemos, pero las horas, más lentas. Hay quien lo explica argumentando que la sensación de que los días pasan con más brevedad procede de la comparación con la cantidad de vida que tenemos a nuestras espaldas (usamos la memoria). Cuanto frase-la-juventud-es-el-tiempo-de-estudiar-la-sabiduria-asi-como-la-vejez-es-el-tiempo-de-practicarla-jean-jacques-rousseau-128204más hayamos vivido, más rápido nos parecerá que pasan los meses. Al contrario, a mayor edad, dedicamos nuestro cerebro a menos tareas, lo que hará que sea más consciente del paso de las horas, y por ello, que estas sean más largas.

Vale. Ya estáis viendo lo lioso que sería el no tener una medida objetiva del tiempo, ¿verdad? Los cambios en la percepción del tiempo pueden volver loco a cualquiera. Loco en el sentido más literal de la palabra. Aquí os explico otro experimento con el tema de la percepción del tiempo:

Michel Siffre, un geólogo que se aisló dos meses en un glaciar de los Alpes, descubrió la crono biología. Que es el campo de la biología dedicado a estudiar este tema.

Michel Siffre, masoca profesional

Michel Siffre, masoca profesional

Bien. Pues al amigo le gustó el tema. No solo hizo varios experimentos de crono biología en un bunker de Texas preparado para esto. El muy burro decidió probar en una cueva, y durante seis meses. Los primeros meses, en efecto, se dormía más o menos a la hora en la que solía. Su cuerpo tenía un ciclo regular de sueño y alimentación, sin necesidad de que ningún elemento externo le dijese a Siffre que era hora de comer o dormir.

Pero pasados los primeros meses, su mente empezó a dar problemas. No solamente perdió el ciclo normal de descanso y alimentación, sino también la cabeza. Llegó a plantearse el suicidio.

Si tenéis interés en este experimento, un camarada de armas de WordPress ha hecho un buen artículo al respecto. Podéis verlo pinchando aquí.

El ser humano no es el único que posee este “reloj biológico”. Algunos animales también tienen cierta capacidad de la percepción del tiempo. Las hormigas, por ejemplo, van midiendo el tiempo que falta para el invierno (chúpate esa, cigala de las narices). Y las abejas y los colibrís tienen conciencia del tiempo que colibri2deben esperar para volver a coger el néctar de la misma flor. Pero lo más interesante es que el tiempo no pasa igual de rápido para todos los animales. Por ejemplo, la razón por la que hagas el ridículo intentando cazar una mosca, es porque la vida a su alrededor va a cámara lenta, desde su punto de vista.

De vuelta con nuestro amigo geólogo, gracias a sus experimentos,vemos la importancia de llevar el control del tiempo. Y aunque el tener un reloj biológico que nos ayude en ese sentido está bien, mejor tener una unidad de medida estandar. Una roca sólida donde apoyarse. Ahí entran las horas, los minutos, y los segundos.

Se cree que un segundo es el menor lapso de tiempo del que podemos tener conciencia. No podemos percibir menos de un segundo. Pero el segundo es una unidad de medida producto de una convención, como el centímetro, el kilogramo, o el huevo. Ya sabéis, esa medida Made In Españistán, tan extensamente usada, como en “me duele un huevo”, o “te queda un huevo para llegar a Parla, así que mejor que no vayas a patita, Manuel”.

tiempo-reasonwhy.es_El segundo se define como “la duración de 9 192 631 770 oscilaciones de la radiación emitida en la transición entre los dos niveles hiperfinos del estado fundamental del isótopo 133 del átomo de cesio (133Cs), a una temperatura de 0 K

Pues eso. Una birria de tiempo. Ya se podía estar aburriendo el que decidió qué era un segundo.

No obstante, debido a que no podemos estar mirando el reloj todo el rato, acabamos usando nuestras propias medidas del tiempo. “Dame un momento”, o “en un instante te lo saco”.

Pero, ¿sabéis? También “momento” e “instante” son medidas reales de tiempo. Los romanos dividían la hora en “cuarenta momentos”, que es el equivalente a noventa segundos (“un minuto y medio” de toda la vida, vamos).

El tiempo pasa para todos... Excepto para Jordi Hurtado. Jordi Hurtado es inmortal

El tiempo pasa para todos… Excepto para Jordi Hurtado. Jordi Hurtado es inmortal

Y en cuanto al instante, se ha definido como “el segmento de tiempo más corto del que tenemos conocimiento”. Un grupo de científicos de distinta nacionalidad (entre los que había dos vascos; si es que los españoles nos apuntamos a un bombardeo) publicó en la revista Nature hace ya unos años un artículo al respecto. En este artículo, se defiende que el periodo de tiempo más corto registrado es el que tarda un electrón en viajar desde un átomo de azufre a otro de rutenio. Esto son 320 attosegundos. Sabiendo que un attosegundo es 1.000.000.000.000.000.000 de veces menor que un segundo… A ver, que haga cálculos… Divido entre un millón, lo elevo a dieciocho, sumo diez, divido por el coseno, hago la raíz cúbica, me tomo tres birras, y tiro porque me toca…

Nah. Paso de cálculos. Ya lo hacen los ingenieros por mí:

Según el artículo de 20 minutos (sí, ese periódico que te encuentras tirado en el metro),

“Un attosegundo es a un segundo lo que un segundo a la edad del universo, establecida en 14.000 millones de años.”

(info sacada de http://blogs.20minutos.es/yaestaellistoquetodolosabe/lo-que-dura-un-instante/)

Nunca te acostarás sin saber una cosa más.

2950855Y por último, para completar el cupo de nueva información, otro dato curioso: decir que vivimos en el presente podría ser técnicamente incorrecto. Nuestro cerebro recibe y procesa lo que ocurre a su alrededor con 80 milisegundos de retraso (el tiempo que tarda la información de ser captada por los sentidos, llevada al cerebro, y analizada). Así que podemos afirmar que vivimos 80 milisegundos en el pasado. Perturbador, ¿verdad?

Bueno. Y aquí acaba la cosa por hoy. Pero volverá. No os perdáis: Pregúntale a Mike: time goes by, que saldrá en el futuro. O en el pasado. O en el presente. O… ¡yo qué sé! Pero eso. Que espero que hayáis disfrutado. ¡Un saludo, melocotoneros!

Mike Wasos

Imágenes sacadas de:

http://www.rtve.es sophimania.blogspot.com akifrases.com http://www.unavidamuysaludable.com www.harvardsquarelibrary.org http://www.europapress.es http://www.gmconsulting.pro reflejosdeluz11.blogspot.com http://www.luzarcoiris.com

elbauldejosete.wordpress.com

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