COMUNISMO 2ª parte: la teoría de la explotación (versión narrada)


comunismo“A cada cuál, según sus necesidades.

De cada cuál, según sus posibilidades.”

Karl Marx, (5/05/1818 – 14/03/1883)

¿Qué es el comunismo? Esta es la pregunta que respondo en este artículo. Se trata de una historia, en la que se explican las bases de esta ideología, además de incluir una crítica de las mismas.

Aquí tenéis la segunda parte de mi trilogía, Comunismo.

 

Vamos a recordar al bueno de Adelfo. En Mike Mosby, economista, vimos que Adelfo había descubierto el mercado. Esta vez, empezamos la historia desde un suceso que le llamó la atención: ofreciendo en el mercado una libra de su trigo, los compradores de trigo le ofrecían veinte Zapastras (la moneda de su país, que se representa por el símbolo Z). Y lo curioso era que para un quintal de hierro, lo que necesitaba para fabricar sus herramientas, le pedían a cambio esas mismas veinte Z.

dineroAdelfo es un economista. Muchas veces, esto es sinónimo de bicho raro. Ya lo veis, se hacía preguntas sobre los detalles más insignificantes que encontraba en el mecanismo de producción, reparto, y uso de los bienes. Adelfo se preguntaba cómo funcionaba la economía.

Continuemos con la historia. Adelfo fue a preguntar al mercader por qué su trigo, que había cultivado con mucho trabajo, solo podía intercambiarse por un mísero quintal de hierro. Pero antes de que el mercader respondiera, apareció otra persona, que respondió en su lugar.

Karl_Marx_001Este era un hombre alto, con barba, y vestido con buena ropa, aunque de aspecto algo sucio. El hombre que respondió en lugar del mercader tenía una pinta tal que así. Y se hacía llamar Karl Marx.

Adelfo y Marx hablaron del tema. Y Marx le dio una explicación muy razonable:

-Marx: “Si se puede conseguir un quintal de hierro con una libra de trigo, es que un quintal de hierro y una libra de trigo valen lo mismo. Una persona no cede algo a cambio de otra cosa que le pareciera de menor valía. Por tanto, ambos elementos tienen un mismo valor objetivo.”

-Adelfo: “Entonces, ¿todo tiene un valor objetivo?”

-M: “Todo. Todos los bienes mercantiles poseen un valor objetivo.”

-A: “Pero… ¿cómo calcular entonces el valor de cada cosa?”

-M: “Todos los bienes que se comercian en el mercado tienen algo en común, y es que se ha trabajado para obtenerlos. Es el trabajo lo que les da ese valor. Tu trigo no vale nada hasta que lo cultivas, y lo recolectas. Una herramienta no vale nada si solo es un pedazo de metal y un palo.”

-A: “¿Es posible calcular ese valor objetivo?”

-M: “Lo es, en función del número de horas invertidas en su trabajo. Cuantas más horas trabajes en un bien para su producción (siempre que sean horas efectivas), mayor es el valor de ese bien.”

000407191Así, Adelfo observó otro elemento en el mercado que quiso preguntar a Marx. Vio a un mercader que tenía trabajando para él a cuatro artesanos de zapatos. El mercader pagaba a los artesanos 12 Z al día por seis horas de trabajo, siendo 48 el salario de los cuatro en total. Pero lo increíble era que el mercader vendía esos zapatos por 62 Z. Al contarle esto a Marx…

-Marx: “Eso quiere decir que el valor de una hora de trabajo es de 2 Z, y el valor de seis horas, 12 Z.”

-Adelfo: “Pero si el valor de los zapatos producidos en seis horas son 48 Z, ¿por qué el mercader los vende por 62 Z? ¿De dónde salen los 14 Z extras?”

-M: “Tú hablas de la plusvalía, pero no has planteado mal. Nadie compraría zapatos por un valor mayor del que realmente vale. El mercader tiene a la fuerza que engañar a alguien. O bien engaña a los compradores de que sus productos valen más (lo cuál es poco probable, porque se darían cuenta), o bien explota a sus trabajadores, pagando por su trabajo de 62 Z tan solo las 48 Z. Es lógico que les hace trabajar más horas por el salario de seis horas. Y los trabajadores están en desventaja. Un comprador, si se da cuenta de que le timan, deja de comprar, castigando al mercader. Pero un trabajador necesita del salario. Si se queja, el mercader podría dejar de pargarle, y contratar a otro que ocupe su lugar.”

Adelfo descubrió la teoría de la explotación. Marx le explicó que esta teoría había sido desarrollada por célebres pensadores, tales como Adam Smith, o David Ricardo, que también afirmaban que el trabajo era la fuente del valor de las cosas.

021313-encarceladoAdelfo, indignado, inició una lucha por concienciar a los artesanos de zapatos de que estaban siendo explotados. Y no solo a estos artesanos, sino a cualquier hombre que producía para que otro lo vendiese por un precio mayor. Habló con los artesanos, gritó, e intentó llamar la atención de varias maneras sobre la existencia de esta injusticia. Pero no solo no consiguió que los artesanos le siguieran, sino que acabó un tiempo siendo perseguido por las autoridades.

Esta revuelta llamó la atención de otro pensador. Este se hacía llamar Eugen von Böhm-Bawerk. Böhm-Bawerk era popular en ese pueblo, y convenció a los guardias de que Adelfo no era una amenaza. Les explicó que lo que pasaba es que Adelfo no comprendía cómo funcionaba el pueblo. Y se ofreció a ayudar a Adelfo a comprender, a cambio de que dejaran en paz.bohm-bawerk

Así, Adelfo y Böhm-Bawerk tuvieron una charla. Adelfo le explicó a Böhm-Bawerk todo lo ocurrido. Y Böhm-Bawerk, entendiendo por qué pensaba así Adelfo. le explicó:

-Böhm-Bawerk: “Lo estás viendo mal, Adelfo. El valor de las cosas no procede exclusivamente del trabajo invertido en él. De hecho, el valor no es objetivo, como me has explicado. Piénsalo: ¿vale para ti lo mismo el trigo que entregas a los mercaderes que el hierro que ellos te dan?”

-Adelfo: “¡Claro! Y esto es porque se pueden intercambiar. No lo intercambiaría si mi trigo fuera más valioso que el hierro. Y el mercader tampoco me daría más de un quintal de hierro por esa libra de trigo.”

-B: “Bien, pero veámoslo al revés: ¿si tuvieras ese quintal de hierro, lo intercambiarías al mercader si este te ofreciera una libra de trigo?”

-A: “Por supuesto que no… El trigo no me sirve para hacer herramientas. Y trigo ya tengo de sobra en mi casa.”

-B: “Exacto. ¿Y si el mercader te ofreciera ochenta libras de trigo por ese quintal de hierro que tienes tú?”

-A: “Aceptaría encantado. Esa es la cantidad de trigo que me mantendría sin hambre varios meses. Durante esos meses, no necesitaría el hierro para trabajar la tierra.”

-B: “Entonces, según tu deducción de antes ¿una libra de trigo vale igual que ochenta libras de trigo?”

Así, Böhm-Bawerk le explicó a Adelfo que el valor dependía de muchos otros factores. Adelfo entendió que todo se reduce a la relación entre fines y medios. Böhm-Bawerk le demostró como errónea la teoría del valor según el trabajo, explicándole después la teoría marginal del valor:utilidad marginal decreciente

-Böhm-Bawerk: “Un vino de hace muchos años vale más que uno de hace un mes. Y en los dos se invirtió el mismo trabajo. Una tierra sin nada vale menos que una tierra con oro en sus entrañas, y en ninguna se ha invertido trabajo.”

-B: “Tú tienes una serie de necesidades. Estas necesidades son infinitas. Hasta que mueras, nunca dejarás de necesitar comida. Pero para no tener hambre, necesitas una cantidad de trigo al mes. Imaginemos que necesitas 5 libras de trigo para sobrevivir. Esas cinco libras tienen el valor de salvar tu vida. Las siguientes 5 libras, te quitan totalmente el hambre. Esas cinco libras tienen un valor menor, que es el de quitarte el hambre. Por último, y ya saciado, produces cinco libras más. Esas últimas cinco libras son las que, por sí solas, no te sirven para nada. Pero si las intercambias en el mercado, te darán el hierro para fabricar las herramientas que tanto necesitas. Esas cinco libras las intercambiarás por el hierro, que para ti tiene más valor. Pero a lo mejor, al que fabrica hierro, le sirve para sobrevivir, por lo que gustoso te dará ese hierro por tu trigo, que para él tiene más valor que su hierro.”

-B: “Esto también se aplica a los trabajadores. Ellos solo tienen sus manos y su conocimiento para crear zapatos. Pero necesitan dinero para comprarse comida. El mercader de zapatos tiene dinero y herramientas para fabricar zapatos, pero necesita a los trabajadores para fabricarlos. El empresario les da el material para hacer zapatos, y dinero para que se compren comida, a cambio de los zapatos. Por eso los trabajadores no te entendieron cuando se lo explicaste, porque ellos ya tienen lo que buscan.”

-B: “En cuanto al mercader, esa plusvalía de la que hablas, que yo llamo beneficios, le sirve de incentivo. Es su paga. Él quiere zapatos para venderlos, y conseguir así el dinero para comer. Ten en cuenta de que, tras pagar a los trabajadores, le quedarán tan solo 14 Z.”

-A: “Pero, aun así, gana 2 Z más que sus trabajadores, y está en el puesto de la tienda de zapatos el mismo número de horas que los artesanos. ¿No hay ahí una injusticia?”

-B: “No. Recuerda que es el mercader el que le da a los artesanos las herramientas y los materiales para hacer los zapatos. Digamos que estos materiales le costasen 2 Z al día. Entonces, tendría el mismo salario, ¿no? Además, si los artesanos necesitaran reponer una nueva herramienta que se les hubiera roto, sería el mercader el que la pagaría. Y no solo eso, sino que corre el riesgo de que nadie le compre los zapatos. No puede subir los precios, porque entonces, los compradores se irían a otro mercader que los vendiese más baratos. Y tampoco puede pagar menos a los trabajadores, porque podrían irse con otro mercader. Y digo más: imagínate que sus zapatos no gustan. Los artesanos pedirían su sueldo, que nada tiene que ver con que el zapato se venda o no. Y el mercader se quedaría con un montón de zapatos sin vender, y una deuda de 48 Z. Es por eso que yo no vería mal que su salario fuera un poco mayor, porque eso le permitiría tener un colchón para posibles pérdidas.”bohm-bawerk-vs-karl-marx-300x161

Y con esta explicación, Adelfo quedó convencido de que el mercader no actuaba mal. La explicación que Marx le había dado, la teoría de la explotación, partía de una base incorrecta. Böhm-Bawerk así se lo demostró.

Espero que mi historia os haya entretenido. Y más aún, espero haberos aportado una explicación del comunismo útil, así como una crítica no menos valiosa.

Un saludo,

Mike Wasos

Imágenes de:

www.roastbrief.com.mx educacionparalalibertad.com educacionparalalibertad.com html.rincondelvago.com presenciapr.com www.economicasfce.com marxismocritico.com

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7 pensamientos en “COMUNISMO 2ª parte: la teoría de la explotación (versión narrada)

  1. Yo comprendo que el dueño de las herramientas también quiera sacar beneficio. Sin embargo los trabajadores podrían aliarse entre ellos, comprar sus propias herramientas con ese dinero y trabajar en asociación. Dejando tirado al jefe que los explota para sacar él dinero.
    No diré que el jefe trabaja o no, porque eso no lo sé. pero se me ocurrió esa posibilidad leyendo el artículo 😛

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    • Es interesante… Aunque creo que en ese caso, se podrían encontrar con problemas. Me explico:
      1) El mercader no tiene ni idea de fabricar zapatos, pero sí sabía venderlos. Con los artesanos, ocurre al revés. Si pasara lo que dices, perderían tiempo de fabricación a cambio de vender. Perderían dinero, al fabricar menos zapatos.
      2) Puede que no supieran venderlos, al no tener esa experiencia que tenía el mercader. Se arriesgarían a quedarse con unos cuantos sin vender, por no ser tan astutos/carismáticos como el vendedor, que de esas ventas dependía que comiera o no.
      3) Al dedicarle menos tiempo, la fabricación podría perder calidad. Se vendería menos.
      4) El mercader podría tener tratos con los proveedores de los materiales. Los artesanos tardarían algo de tiempo en encontrar proveedores, tiempo en el que pierden dinero. O eso, o de ser los mismos que con el mercader, tendrían que renegociar. Aparte de que, probablemente, el mercader hubiese encontrado a otros artesanos. Para quitarle los proveedores al mercader, los artesanos tendían que pagar más que él. Vuelven a perder dinero. Y lo mismo con las herramientas.
      5) Y por supuesto, si uno de ellos se especializara en vender, volveríamos a la situación original.
      Pero es verdad que estoy jugando con ventaja. Te propongo una cosa: si me envías al correo del blog un ejemplo que no fuera este, lo publicaré sin alterarlo nada, e intentaré rebatirlo después.

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      • Gracias, es cierto que no había pensado en muchas de esas cosas, son buenos puntos realmente ^^
        Y respecto a lo del correro a tu blog… veré que se me ocurre, pero no te aseguro nada.

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  2. Como siempre, son estos artículos los que de verdad llaman al público por la facildad que tienes para explicar y los temas que tocas. Has hecho un buen trabajo Mike, espero con ganas los siguientes artículos.

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    • Gracias, Hecan. Quería sacar un artículo más técnico, pero resulta que hasta yo me aburría leyéndolo. Y me propuse el desafío de explicar el comunismo de una manera entretenida.
      Dentro de poco, no obstante, sacaré la versión técnica de este artículo, que es la explicación de libro de texto del comunismo (la versión aburrida). Lo haré porque un relato como este, por muy ameno que sea, no puede contener todos los datos que quiero exponer.

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