Bienvenidos al principio del fin


DistopíaAh, el futuro. Origen de esperanzas y a la vez de temores. El ser humano siempre ha mirado hacia el futuro desde que empezamos a cultivar. Con el tiempo desarrollamos esta capacidad y creamos talleres, compañías de comercio y hasta empresas multinacionales. Pese a todo, siempre nos hemos caracterizado por un pequeño fallo, solo vemos aquello que queremos ver.

“Le voy a contar una revelación que he tenido en el tiempo que llevo aquí. Esta me sobrevino cuando intenté clasificar su especie. Me di cuenta de que en realidad no son mamíferos. Verá, los mamíferos logran un equilibrio perfecto entre ellos y el hábitat que les rodea. Pero los humanos van a un hábitat y se multiplican hasta que ya no quedan más recursos y tienen que marcharse a otra zona. Hay un organismo que hace exactamente lo mismo que el humano. ¿Sabe cuál es? Un virus. Sí, los humanos son un virus, son el cáncer de este planeta y nosotros somos su cura.” (Agente Smith) Matrix, 1999.

¿Y a qué viene todo esto? os preguntaréis. Pues todo tiene que ver con dos informes procedentes de la NASA y la ONU, ambos completamente independientes, y que pese a todo han llegado a conclusiones muy similares: a menos que actuemos con rapidez, el apogeo de la civilización se producirá antes de 8 décadas.

Las principales causas del colapso dadas por ambas organizaciones han sido también bastante parecidas, estando concentradas en dos ámbitos de los que debemos haber oído hablar ya hasta la saciedad en los medios: explotación excesiva de recursos y cambio climático. Y aquí es cuando la cosa se pone seria, porque todas esas advertencias de científicos “alarmistas” que hemos ido escuchando durante años quizás tenían algo de razón.

Por un lado, el cambio climático seguirá una evolución que nos llevará a climas extremos en todo el globo. Si seguimos el informe de la ONU nos encontramos una descripción bastante elocuente, pues se habla de manera directa de un aumento dramático en el  riesgos de inundaciones para toda Asia y Europa, que vendrían a acompañar un menor acceso, a nivel global, de agua potable. Todo ello tendría además efecto en la producción mundial de alimentos, que se vería sensiblemente afectada.

Este año se han prducido una cantidad muy elevada de inundaciones en el Reino Unido, y según los reportes no va a ir a mejor.

Este año se han producido una cantidad muy elevada de inundaciones en el Reino Unido, y según los reportes no va a ir a mejor.

Hablando con cifras la situación que se baraja es de una disminución del 2% en producción de cereales, cuando se espera un aumento de demanda del 16% como consecuencia del crecimiento de la población. Y si hablamos de recursos hídricos nos encontramos con que por cada grado en temperatura global que se aumente, se perderán el 20% de los recursos de agua potable mundiales. Pese a todo, habría ciertos países, como Rusia, que saldrían beneficiados gracias a sus altas latitudes, y que con la llegada de mejores climas podrían subsistir incluso mejor que en la actualidad.

Ahora bien, creo que no hace falta realizar un gran esfuerzo imaginativo para ver que si aplicamos toda esta escasez, una palabra que los países occidentales llevan sin oír mucho tiempo, de recursos necesarios a la sociedad, y a una población que no deja de aumentar, nos encontramos con un panorama en el que la tensión se convertiría uno de los mayores actores internacionales. Pero esto solo sería una de sus muchas consecuencias, pues entre países menos favorecidos la situación que se plantea es de hambrunas, guerras y migraciones que se producirían a gran escala.

Los autores de ambos informes además coinciden en otro punto sobre la futura evolución de la sociedad de verdadera importancia. Y es que segun su teoría comenzaremos a ver una polarización cada vez más marcada entre una gran población bajo mínimos de subsistencia y un bajo porcentaje de adinerados. Finalmente, en un plazo de 8 décadas como máximo según la ONU, las clases medias habrían desaparecido, y esto llevaría a grandes desequilibrios de poder. En palabras de la NASA, este sistema de sociedad podría provocar una negación de la realidad que acabaría desembocando en una situación parecida a la de los últimos días del imperio romano: “mientras que algunos sectores de la sociedad dieron la voz de alarma, abogando por cambios estructurales, las élites y sus partidarios se opusieron”.

Pese a todo, sus últimas horas fueron mejores que las que a nosotros nos esperan.

Pese a todo, sus últimas horas fueron mejores que las que a nosotros nos esperan.

Como conclusión, ambas investigaciones hablan de una única posibilidad para capear el temporal: cambios estructurales para limitar el consumo de recursos, pues simples mejoras productivas serán incapaces de solucionar los problemas energéticos y de suministros que se producirán en el futuro. Pero ¿de verdad creéis que se producirán estos cambios en una sociedad como la nuestra?

Para más información podéis consultar este artículo en el diario The Guardian.

 

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2 pensamientos en “Bienvenidos al principio del fin

    • Siempre va a existir un desequilibrio de poderes, pero el que se plantea sería extremo. Por lo que leí de los informes supongo que se referían a que al eliminar las clases medias el poder recaería en un pequeño núcleo de población adinerada que no tendría ningún tipo de oposicion para gobernar, por lo que obviamente cambiarían todo tipo de leyes para verse beneficiados aún a costa de que “el barco se hunda” en el proceso.

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